Quienes??

Somos un blog cultural y politico. En base a la rebeldia, inconformidad, critica, diversidad cultural etc. iremos desarrollando temas con el fin de polemizar, informar o simplemente dar otra perspectiva acerca de nuestra realidad.
"Correo rojo" fuè seleccionado por ser el nombre que le daba Lenin a sus periodicos semanales, los cuales a pesar de ser ilegales llegaban a las masas y exaltaban las contradicciones del estado burgues, mediante la agitacion, propaganda, disciplina y organizacion.
Para nosotros simboliza un medio de expresion escencial para replantearnos los conflictos dados en el desarrollo social, lejos de los reformismos y las utopias.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Amanda.


Tenía catorce años, mi vieja me molestaba con que quería festejar mis quince. A mí nunca me gustaron las fiestas de ese estilo y simplemente no la quería. Creo que fue por complacerla nada más, por el brillo que mostraban sus ojos cada vez que hablaba del tema. Y así fue, en menos de un mes, organizo la fiesta. Pero puse condiciones. Desde pequeña siempre quise tocar la guitarra. Al mirar videos en la televisión, lo único que hacía era imaginarme rockeando en una banda de mujeres. La mayor inspiración me la dio Courtney Love. Recuerdo ese día como si hubiera sido ayer. En 2004 VH1 estrenaban un video, "Mono" se titulaba. El comienzo de la guitarra poderosa, una Stratocaster -me dirían luego- negra. Esa era la guitarra que quería, ese estilo de Punk Rock quería tocar, quería verme como ella.
Una semana antes de la fiesta, fuimos a un local de avellaneda a comprar la guitarra. Quiero una Stratocaster, le dije al vendedor. Me señaló donde se encontraban y lo único que hice fue elegir. La vi y me enamoré instantáneamente de ella. Era azul, no era como ninguna de las guitarras de Courtney, pero la quise igual. Luego, compramos el amplificador, los cables, la correa, la funda y ya estaba.
Fui a mi casa, contenta de tenerla, pero había un pequeño detalle: no sabía tocar. Pasaron los años y aprendí a tocar sola. En toda mi vida fui solamente a una clase de guitarra. Recuerdo que el profesor me había retado porque le pregunte si podía salir a fumar un cigarrillo. Éste me dijo que no, que él también fumaba y se aguantaba las ganas. No estuvo mal lo que me dijo, pero sí como lo dijo. La clase duró dos horas.
A la clase siguiente, el profesor entró fumando. Mi cara de indignación lo dijo todo, pero no era suficiente. Le dije que era un "careta", agarré la guitarra criolla que me habían prestado y me fui y no volví más.
Con el tiempo, y con los conocimientos que había adquirido sobre las guitarras, me di cuenta que la que me había comprado era bastante pedorra. El sonido era horrible, tanto como las guitarras de Discharge (sin ofender).
Mandé a calibrarla, le cambiaron las cuerdas, el Jack y le cambiaron los clavijeros que -por cierto- se caían solos. Pero no me arrepentí de haberla comprado. Repito, estaba enamorada de su figura. Hace dos años decidí ponerle nombre. "Amanda" una figura conocida de una serie de películas que me gustan mucho. Era indestructible y hermosa, el nombre era perfecto. A fines del 2009 tuve mi primer banda, éramos todas mujeres, tal como siempre había querido, y tocábamos Punk Rock sin sentido, como siempre había querido.
Amanda se lucía en cada nota y todavía lo hace. Ella, después de muchos años y cambios, sigue siendo y va a ser mi primer y última guitarra. La única que quiero, y la única que voy a tener.

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